¿Cómo ser disciplinado y transformarte en un emprendedor imparable?

¿Andas buscando un modus operandi que te permita ser más organizado y constante en el esfuerzo? ¿Te preguntas cómo ser (más) disciplinado para poder llegar a tus metas en el tiempo mínimo posible? Pues has aterrizado en el post correcto, porque voy a compartir contigo mi método, inspirado de la filosofía japonesa, para entregar como el que más sin apenas sentir que te esfuerces.

Entremos en materia si te parece.

¿Qué es la disciplina?

La idea que hay detrás de la disciplina es mucho más potente que una serie de reglas para mantener el orden y la subordinación en un grupo, o a escala de un hogar, en la tribu familiar.

La disciplina es primero y antes de nada interna. Y planteada de forma correcta, es el camino más directo hacia el éxito.

Para mí, la disciplina es la habilidad de hacer lo que tienes que hacer cuando tienes que hacerlo, aunque no te apetezca hacerlo.

¿Por qué es importante la autodisciplina?

Porque es la diferencia entre la gente exitosa y los demás.

  1. La autodisciplina crea hábitos
  2. La autodisciplina te ayuda a completar tareas
  3. La autodisciplina mejora tu capacidad de foco
  4. La autodisciplina refuerza tu autoestima y tu ética laboral
  5. La autodisciplina te lleva a la maestría
  6. La autodisciplina te ayuda a transformarte en tu mejor versión

Las personas exitosas tienen claro lo que tienen que hacer cada día para llegar a sus metas.

Y lo hacen sí o sí, aunque no tengan ganas, aunque se sientan más débiles o hasta enfermas.

No se van a la cama antes de haber completado su rutina de trabajo.

No hay excusas ni escapatorias.

No hay tratos ni negociaciones.

Los demás, la gente mediocre, en general solo hace este trabajo cuando se siente bien consigo misma.

Puede que sea 1 día a la semana.

O 1 día al mes.

Y obviamente, si te proyectas a 30 años vista, es la diferencia entre construir un castillo de arena o levantar un imperio inmobiliario.

La disciplina se construye y se trabaja a diario.

La gente cree que la disciplina es innata.

Nada de eso.

Todo lo contrario.

Es un músculo.

Si la practicas a diario, vas a reforzarla.

Si procrastinas todo el rato, tu disciplina se va a atrofiar.

Así que la disciplina es el resultado de unos hábitos que tienes implementados en tu vida.

¿Como ser una persona ordenada, una persona constante, una persona disciplinada?

La disciplina en sí, no se puede practicar directamente.

Porque la disciplina es el resultado de 3 practicas cotidianas unidas.

Potenciador de disciplina nº1: El orden y la organización

Si eres una persona ordenada, llevas bases buenas para transformarte en una persona disciplinada.

¿Tienes un sitio en casa donde dejar las llaves?

¿Un sitio donde dejar tus gafas?

Cada cosa en su sitio.

No dejes que el caos vuelva a instalarse.

Decide un espacio para cada cosa.

Este tema es especialmente importante si vives con otras personas.

Todos deben saber dónde se encuentran las cosas necesarias para hacer su cometido.

Todos son responsables de dejar ordenadas las cosas en su sitio, para el beneficio colectivo.

En una empresa, debes mantener una biblia para el orden y la organización: son tus procesos de trabajo.

Es fundamental, escribir procedimientos operativos y formar a la gente con estos procesos. Son los guardianes de la eficacia y la calidad en tu negocio.

Potenciador de disciplina nº2: La limpieza

La limpieza es un factor esencial en la disciplina.

Todos sabemos que cuando limpiamos nos sentimos bien, tenemos claridad mental.

Hay orden en nuestra vida o nuestro trabajo.

Se trata de eliminar lo que sobra, y de limpiar el espacio para poder detectar posibles fallos.

Piensa en una fábrica cuyo suelo está sucio.

No se verá una fuga de aceite de una máquina.

Una simple limpieza permitirá detectar el problema y corregirlo a coste mínimo, antes de llegar a extremos impagables, como cambiar la máquina porque el motor está roto y nadie lo ha visto.

Potenciador de disciplina nº3: La puntualidad

La puntualidad es el factor tiempo de la disciplina.

Es mostrar respeto hacia los demás.

Es anticiparse para llegar a tiempo.

Siempre.

Es entrenar a tu cerebro para que NO sea aceptable llegar 5 minutos tarde.

Así que, si trabajas estos 3 elementos, tanto en tu esfera personal, familiar que profesional, como resultado vas a ser mucho más disciplinado.

Te vas a transformar en una persona más constante.

Los resultados de las personas disciplinadas suelen destacar rápido.

¿Cómo entrenar mi disciplina?

Hay una cosa que puedes hacer para reforzar tu disciplina.

Se trata de rechazar toda gratificación inmediata.

Se trata de posponer los premios para cuando hayas llegado al resultado deseado.

La prueba del malvavisco

En Stanford, en 1972, un científico llamado Walter Mischel hizo una prueba con unos niños.

  • Cada niño puede comer un dulce ahora mismo.
  • O conseguir 2 si, a la vuelta del adulto en 15 minutos, el dulce original no se ha comido.

Los niños capaces de posponer la gratificación demostraron ser capaces de conseguir mejores resultados escolares.

Entrénate para rechazar lo que te hace sentir bien hoy

Lo que más te apetece hoy es:

  • dormir 5 minutos más
  • comerte una tarta
  • mirar una serie en el sofá
  • huevear en las redes sociales un rato

Todas estas actividades te van a dar una gratificación inmediata… pero no contribuyen en nada para la construcción de una vida épica.

Es más, tu frustración y sentimiento de culpa irá creciendo, porque te darás cuenta de que estás procrastinando cosas importantes para ti, por debilidad.

La fuerza de voluntad está completamente sobrevalorada (y el autoconocimiento ninguneado)

La fuerza de voluntad te sirve de impulso inicial, pero poco más.

No cuentes con la fuerza de voluntad, porque es finita. Se agota rápido.

Y lo sabes muy bien, porque a final del día eres mucho más propenso a perder el tiempo que a otra cosa.

Entonces, ¿qué debes hacer para reforzar tu disciplina?

Si trabajas en tu Ikigai, tu fuente de disciplina es inagotable

¿Has oído hablar del Ikigai?

El Ikigai, para los japoneses, es la razón de existir de cada uno de nosotros. Es un concepto filosófico que habla de darle sentido a la vida.

En Japón, se dice que todos tenemos un Ikigai.

Pero para llegar a él se necesita una profunda introspección y autoconocimiento.

Es lo único que nos dará una satisfacción plena y sentido a nuestra vida: tu propósito si lo prefieres.

Si has encontrado tu Ikigai de verdad, y estás trabajando en crear tu Sagrada Familia, el legado que vas a dejar al mundo, no necesitas fuerza de voluntad.

Tus niveles de energía serán siempre altos y tu autodisciplina más fuerte que la de un samurái.

El Ikigai está en a la intersección de:

  1. Lo que te gusta hacer: lo que disfrutas de verdad y harías todos los días hasta el final de tu vida. La pasión es fuente de placer y además es altamente contagiosa.
  2. Lo que se te da bien: tu don, tu gran talento, tus fortalezas frente a los demás.
  3. Lo que el mundo necesita: el valor añadido que creas en tu universo cercano.
  4. Lo que están dispuestos a pagarte: a cambio del valor que reciben, tú cobras un dinero que te permite costear tu estilo de vida.

Cuando haces algo que te llena profundamente, la disciplina se transforma en pasión.

El placer surge incluso en el esfuerzo y el sufrimiento.

Es la magia del Ikigai.

El Ikigai aniquila la necesidad de disciplina forzada.

Y la substituye por una disciplina deseada, 10 veces más potente que la otra.

No hay autodisciplina sin un gran por qué

Es completamente cierto.

Sin un gran por qué te garantizo que, a pesar de tus esfuerzos, no lograrás mantener estas rutinas y esta disciplina en tu vida.

Las personas constantes en la vida son las que consiguen cosas increíbles y siempre tienen un por qué inquebrantable.

Un dolor profundo tan fuerte que no cuestionan sus prioridades ni un solo minuto. Este dolor es la gasolina de sus actos.

Estas personas no tienen piedad con la procrastinación. Son leones que matan tareas sin dudar ni un solo segundo.

Empieza por encontrar tu gran por qué, si quieres ser más disciplinado.

Tus hábitos de hoy crean tu realidad de mañana

Si disfrutas hoy de muchos pequeños placeres porque sucumbes a la gratificación inmediata todo el rato, creas el futuro de una persona débil: sobrepeso, estancamiento profesional, relaciones insatisfactorias.

Si creas hoy un hábito de vida y de trabajo inteligente y mantienes el esfuerzo constante en el tiempo, te haces más fuerte hoy e, in fine, te preparas para un futuro mejor. En todas las facetas de tu vida: salud, amor, dinero.

Al final, parte de tu motivación tiene que ver con cómo quieres vivir la vida.

Puedes elegir el Carpe Diem y prescindir de la disciplina. Dejarte llevar por la corriente.

O puedes elegir construir un legado. Y desarrollar tu autodisciplina. Avanzar de forma proactiva hacia tus sueños.

Ten los hábitos de la persona en la que te quieres transformar

Primero Ser antes de Tener.

Necesitas comportarte primero como un emprendedor de éxito antes de poder disfrutar de un negocio de éxito.

  1. Elige un modelo. Alguien que te inspira.
  2. Adopta las rutinas del ser en el que te quieres transformar.
  3. Trabájalas todos los días, porque estas rutinas son las que corresponden a tu identidad, ni más ni menos.

Sólo es cuestión de tiempo para que termines transformándote en esa persona.

Y que llegues a las mismas metas que ha conseguido tu ejemplo en la vida.

¿Cómo ser más activo y más ordenado?: 7 hábitos de disciplina para ayudarte

Vamos a empezar con unos hábitos pequeños que van a entrenar a tu cerebro inconsciente para operar de otra forma.

#1 – Levántate 30 minutos antes

Acuéstate pensando algo positivo y visualiza cómo te vas a levantar con las baterías llenas, aunque tengas 30 min de sueño menos, feliz e ilusionado por realizar tu misión del día.

Tu cerebro seguirá procesando esta energía positiva por la noche y verás cómo tu despertar será más fácil.

Si te acuestas tarde pensando que vas a dormir poco y que mañana estarás hecho polvo, ¿qué tipo de mensaje estás enviando a tu cerebro?

Ya verás cómo te despiertas…

#2 – Refresca el aire de tu dormitorio y haz tu cama cada mañana

El beneficio es doble. Oxígeno fresco en tu habitación y cama perfecta para la noche.

Un ejemplo perfecto de postergar la gratificación para más tarde.

#3 – Acaba la ducha con agua fría

Vas a activar tu sistema simpático y esto es bueno para tu salud y tu sueño. Pero, sobre todo, envías un mensaje claro a tu cerebro. No vas a hacer caso a sus gritos de blandengue.

El agua fría te permite retomar el control sobre tu mente e imponerle tus condiciones. Al principio es complicado.

Luego, un gustazo.

¡Y además te arrugas menos sin necesitar inyecciones de Botox!

#4 – Guisa la comida y limpia la cocina al terminar

De nuevo el beneficio es doble. Comer sano porque guisas y limpias en el acto todo lo que ensucias en la cocina.

Deja la cocina más limpia de lo que la has encontrado.

Así lo hacen los grandes chefs en su cocina. Tú igual que los grandes.

#5 – Ordena tu puesto de trabajo

En tu despacho, no deberías ver nada que no sirva. Nada desordenado. Nada superfluo.

El orden es claridad.

Las personas con claridad son las que llegan a sus metas.

#6 – Limpia el escritorio de tus dispositivos con pantallas

De nuevo se trata de eliminar distracciones y fuentes de gratificación inmediata.

De verdad necesitas las Apps de las redes sociales en tu móvil. Nop. Ningún emprendedor de éxito pierde tiempo y foco con estas tonterías.

Y si tu escritorio de PC tiene 350 iconos, límpialo para dejar únicamente lo que necesitas usar cada día para completar antes la rutina que te lleva directo a tus metas.

Imagina a alguien que no cuida la vegetación alrededor de su casa. Viene un incendio y la casa se quema.

El vecino a 500 metros limpia todos los años 20 metros alrededor de la frontera de su jardín hacia el bosque.

Sigue con su casa hoy.

#7 – Reformula tus pensamientos negativos y tus dudas.

Esta rutina es poderosa, porque vas a hacerle la vida imposible a tu cerebro lagarto.

Reformula pensamientos negativos, frustraciones, envidias, dudas, etc.

Para el pensamiento en seco. Y reformúlalo como lo formularía el emprendedor de éxito en el que te quieres transformar.

Si una palabra no te gusta, haz lo mismo. Es un pensamiento que se te ha escapado. Reformula.

Si has tenido un comportamiento que no corresponde, castígate con 10 flexiones. Además, ¡es bueno para tu salud!

Como puedes ver, todos estos ejercicios son hábitos muy sencillos y pequeños, pero si les prestas atención durante al menos 60 días se van a transformar en unas rutinas inconscientes.

Y van a empezar a generar una acción compuesta muy poderosa que te va a guiar hacia tus objetivos más ambiciosos.

Cómo ser más disciplinado: ¿Tienes un sistema?

Necesitas un sistema de trabajo completo, que se alinee a tus objetivos a largo plazo.

Pongamos un ejemplo, para ilustrarte lo que digo:

Si deseas publicar un libro este año, lo primero que tienes que hacer es entender qué necesitas hacer, cada día, para garantizar que llegues a buen puerto.

En este caso, si escribes 1.000 palabras el día, es más que probable que tengas tu libro publicado a fin de año.

Un buen libro tiene alrededor de 60.000 palabras. O sea 60 días de escritura. Otros 30 de revisiones y mejora. Te quedan 3 trimestres para resolver cómo se va a publicar tu libro y lanzarlo al mercado.

El sistema garantiza el resultado.

En una tercera etapa, deberías plantearte identificar todas las rutinas que necesitas poner en marcha para ser constante en el esfuerzo.

En este caso, si escribes 1.000 palabras el día antes de las 08:00 de la mañana [Rutina], puedes estar seguro de que podrás seguir adelante con tu vida y tu negocio, y además publicar tu libro a fin de año. Así que:

  • Necesitas despertarte una hora antes -> Te acostarás una hora antes que de costumbre
  • Nada más terminar con la meditación y los ejercicios
  • Luego, sin cambiar, ducha & café
  • Una hora de escritura desconectada de Internet
  • Acompañas a tus hijos al cole, y vas al trabajo
  • A las 18:30 en casa.

 

Un emprendedor de éxito es capaz de sacar tiempo para proyectos especiales, como publicar un libro. Es constante y aplicado.

Tú eres un emprendedor de éxito (identidad). Vives las rutinas de los emprendedores de éxito. No dependes de la fuerza de voluntad.

Con un objetivo alineado con tu identidad, un sistema probado y sus rutinas, es imposible que no llegues a tu objetivo.

Tu próximo paso hacia más impacto

Así que, si sientes que en tu negocio no tienes sistema y tus rutinas destacan por su ausencia, no dudes en reservar una sesión estratégica 1 a 1 con nosotros. Te explicaremos qué sistema necesitas y qué rutinas deberías implementar.

Acerca del autor de esta entrada,

Franck Scipion

Acerca del autor de esta entrada,

Franck Scipion

Haz mucho más
con menos

Descubre cómo automatizar tu negocio para vender más mientras trabajas menos, reduciendo tu estrés a un nivel homeopático. Usa el poder del 1…

Haz mucho más
con menos

Descubre cómo automatizar tu negocio para vender más mientras trabajas menos, reduciendo tu estrés a un nivel homeopático. Usa el poder del 1…