Necesito vacaciones, la frase que nunca debería salir de tu boca

Necesito vacaciones
¡Puntúa este artículo!
(Votos: 5 Promedio: 5)

Si últimamente no paras de decir que necesitas vacaciones, como un mantra que no deja de resonar en tu cabeza, déjame decirte que es el momento de parar.

Mal humor, cansancio continuo, insomnio… son solo algunos de los síntomas que tu cuerpo y tu cerebro te están enviando para que te decidas a parar.

Hay otra cuestión importante en este asunto: la frase “necesito vacaciones” no debería existir en tu argumentario, no deberías ni decirla.

¿Por qué? Porque no deberías llegar a necesitarla nunca.

Esa es la clave de ser el dueño de tu propio negocio digital. Debes ser también responsable sobre tus acciones y preparar todo para que disfrutes de la libertad que supone hacerte cargo de tu destino.

Ahora me dirás: Ya, Franck, pero, ¿cómo se consigue eso?

Vete desempolvando la maleta porque te vas de vacaciones.

¿Por qué necesitas vacaciones?

Todas las personas necesitamos vacaciones. Todas.

En un país en el que el 40% de los trabajadores por cuenta propia o autónomos no se permiten tomar días de descanso, esto puede suponer un agujero, que podría convertirse en fracaso, respecto a tu visión de negocio.

Porque, contéstate y contéstame a una pregunta; ¿Para qué arriesgaste todo y te armaste de valor para emprender y buscar tu propio camino profesional? ¿No era para conseguir decidir sobre tu futuro y ser libre?

Pues no disfrutar de días de vacaciones va totalmente en contra de ese sueño.

Y es que, aunque no lo quieras admitir, tienes que descansar. Descansar para desconectar y cargarte de nuevo de la energía necesaria para abordar tu proyecto como desees.

Para conseguir el éxito en tu negocio digital necesitas estar alineado con tu sueño y tener fuerza y energía para enfocarte en todo lo que quieres llevar a cabo.

Si tu cuerpo y tu mente no están descansados, el nivel de motivación y rendimiento bajará.

Así que esa excusa de “no me hacen falta” no sirve.

Como tampoco vale las otras excusas que seguramente pones al resto de personas y, sobre todo, a ti mismo:

Si me voy, perderé ingresos.

Mi empresa no es nada sin mí.

No puedo desconectar sin más.

Mis clientes me necesitan.

Mis colaboradores me necesitan.

Ahórratelo. Tu negocio no se va a hundir porque te vayas de vacaciones una o dos semanas.

Sin embargo, las posibilidades de que las cosas se tuerzan se incrementan cuanto más tiempo pasas absorbido por el trabajo, sin levantar la cabeza al frente y descansar de vez en cuando.

Para un emprendedor, las consecuencias de no tener vacaciones son más graves que las de pasar unas cuantas semanas desconectado del negocio.

Estar día tras día trabajando en tu negocio sin descansar, repercute directamente y de forma negativa en tu cuerpo, en tu mente y en tu actividad laboral.

Y tu cuerpo y tu trabajo te envían señales de alarma a las que debes prestar atención.

Las señales de alerta de tu cuerpo

Físicamente, la falta de descanso, te pasará factura con el agotamiento. Esa es la primera señal de alerta. Pero hay más…

Muchas investigaciones relacionan la falta de vacaciones con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Este estudio de la Universidad de Uppsala, afirma que el índice de infartos es más alto los lunes y se reduce considerablemente en períodos típicamente vacacionales, como el verano o los fines de semana.

Además, se ha comprobado que no coger vacaciones aumenta la presión arterial, los problemas de estómago y las malas digestiones.

Las señales de alerta de tu mente

Si el cuerpo se ve resentido, la mente se resiente aún más.

La ansiedad y el estrés se disparan cuando pones el foco en el trabajo de forma obsesiva, no descansas y en tu día a día deja de haber espacio para el ocio.

Lo peor es que, una vez que entras en esa dinámica, la pescadilla se muerde la cola. El estrés y la ansiedad te llevan a dormir peor, eres más propenso a deprimirte y todo eso hace que tus niveles de ansiedad sigan creciendo.

Como consecuencia, te vuelves irascible y cada día estás más cerca del burnout.

Corres el riesgo de quemarte y abandonar tu negocio.

Pero eso no es todo. Coger vacaciones es imprescindible para mejorar la salud mental de los que te rodean. Tu estado de ánimo tiene un “efecto contagio” en tu entorno.

Si estás relajado y feliz, es más probable que tus familiares y amigos también lo estén y que las relaciones fluyan. Si estás estresado, deprimido y de malhumor, acabarás haciendo que los demás también lo estén y tu vida social se torcerá más fácilmente.

Y, por supuesto, las vacaciones son imprescindibles para una buena conciliación familiar y profesional.

Las señales de alerta de tu trabajo

Si tú no estás bien, físicamente ni mentalmente, la calidad que ofrecerás en tu trabajo también se verá afectada y esta disminuirá.

El agotamiento te hace menos productivo, la ansiedad disminuye tu motivación y te resulta más difícil concentrarte. Te cuesta mayor esfuerzo poner el foco en las acciones que debes ejecutar y no trabajas de forma efectiva.

Además, tu capacidad de tomar decisiones se ve mermada y tu creatividad cae bajo mínimos.

Es decir, que al final es habitual caer en la paradoja de no coger vacaciones para adelantar trabajo y acabar pasando horas frente al ordenador que no sirven de nada.

No descansas, pero tampoco trabajas como deberías en tu negocio. Estás perdiendo el tiempo.

Recuerda que el recurso más importante de tu negocio eres tú.

Señales de que necesitas un descanso 

Como ya te he dicho, tu cuerpo te está enviando señales de que necesitas un descanso. Alertas que, de no hacer caso, te pueden generar un problema grave.

Un problema que afectará a tu salud, tus relaciones y tu trabajo.

Te sientes cansado de forma permanente

Cuando el descanso no cambia el estado de cansancio permanente que sientes es señal de que estás llegando a tu límite. Tu mente está agotada.

Y por eso suele ser habitual en esta situación padecer insomnio o despertarse a menudo por las noches, con la consecuencia de que el sueño no es reparador.

Tu estado de ánimo ha cambiado

Un pequeño nivel de estrés nos mantiene alerta de forma positiva. Pero cuando el nivel sube y supera los límites saludables y se convierte en un estado de ánimo permanente, es señal de que necesitas parar ya.

El cansancio y el estrés derivan en un peor humor y estado de ánimo, falta de motivación, irritabilidad y, mal gestionados, pueden llevar incluso a una depresión.

Así que, como ves, todo esto es lo opuesto a lo que deberías estar sintiendo al haberte hecho dueño de tu negocio, tu tiempo y tus decisiones.

Sientes falta de atención y de concentración

La primera razón que justifica que te tomes unos días de vacaciones es que no puedes permanecer durante un largo periodo de tiempo siempre alerta y concentrado. Ni tú ni nadie.

El cerebro necesita romper con las rutinas para descansar y generar nuevas conexiones neuronales.

Un cerebro cansado se sobrecarga porque le va costando ejecutar cada vez más todas las acciones. Disminuye la capacidad de concentración y la atención. Y con ello también la memoria.

¿No te ha pasado que cuando más saturado estás sientes que te olvidas de las cosas?

Como ves, este estado no beneficia a tu trabajo porque bajarán tus niveles de productividad y estarás más propenso a cometer errores.

Así que aguantar no tiene sentido, porque lejos de avanzar, te estarás retrasando y tendrás que repetir procesos para corregir los errores cometidos.

Te sientes hambriento e insaciable

Parece que cuanta mayor tensión sientes más hambre tengas. ¿Te has sentido así?

La razón es que ese estado provoca que se bloquee la hormona de la saciedad, la leptina.

La leptina trabaja en sintonía con el cerebro. En consecuencia, esta jamás le mandaría una señal para advertirle que dejemos de comer cuando necesitamos más nutrientes, más energía. Y por eso nos atrae tanto la comida basura.

Además, cuanto mayor sea el nivel de estrés que se padece, mayor será también el nivel de cortisol en sangre. Y cuanto más cortisol, más se reduce la presencia de la leptina.

En consecuencia, se tiene más sensación de hambre y menos gasto energético.

El equilibrio en tu vida se rompe

Cuando te sometes a gran tensión y estás tan cansado baja el nivel de atención, como hemos visto. Y con él la productividad.

En consecuencia, hacer cualquier cosa te cuesta mucho más, en términos de tiempo y esfuerzo.

Y ese tiempo extra que vas dedicando al trabajo se lo estás robando a tu descanso, ocio, vida social y familiar. Con lo que se rompe el equilibrio y parece que solo vives para trabajar.

Esto se convierte en una rueda que no para de girar, porque los tiempos en los que no estás dedicándote a trabajar pueden llegar a parecerte tiempo perdido y sentir frustración por no estar trabajando.

Con lo que tu estado general empeora.

Tus niveles de estrés y ansiedad se disparan

Permanecer en este estado de tensión que hemos descrito durante periodos largos de tiempo aumenta los niveles de estrés y genera ansiedad.

El estrés es el responsable, como te he dicho, de que las glándulas suprarrenales presentes en el hipotálamo y la hipófisis produzcan cortisol.

Y ese estado no es el más óptimo para liderar tu negocio, créeme.

La capacidad creativa disminuye

El cansancio y la fatiga hacen que tu mente esté sobrecargada y te cueste todo más. También se reduce tu capacidad creativa.

Notarás que te cuesta mucho más que las ideas fluyan y buscar soluciones creativas.

Tu salud empeora

Como consecuencia de todo lo que te he explicado, entenderás que todos estos factores derivan en que tu sistema inmunológico se verá debilitado.

Tendrás un estilo de vida mucho más sedentario porque dedicas todo el día a trabajar y aumenta el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

Además, el mal descanso incide también en que el sistema nervioso se irrita.

Así que, como ves, no tomar vacaciones perjudica seriamente tu salud.

Cómo tomarse vacaciones si tienes un negocio

Después de haber leído todo esto, no deberías tener dudas de que este verano, sí o sí, tienes que descansar y cogerte unas vacaciones.

La gran pregunta es cómo hacerlo cuando tienes un negocio en el que (casi) todo depende de ti.

Aquí tienes 5 consejos básicos para que descansar unas semanas no se convierta en un drama:

1. Avanza hacia un modelo escalable

Esto no es algo que vayas a poder hacer de hoy para mañana, pero si encuentras tantos impedimentos para tomarte unos días libres, seguramente es porque tu negocio no es escalable ni genera ingresos recurrentes.

Tómatelo como un proyecto a medio plazo y, en cuanto puedas, avanza hacia un modelo que produzca ingresos, aunque tú no estés. Por ejemplo, creando un funnel automatizado que venda tus infoproductos en autopiloto.

2. Delega

Una de las peores cosas de los negocios unipersonales es que te dejan solo ante el peligro.

Necesitas crear un equipo de trabajo que te apoye y se quede al mando del timón cuando tú no estás.

No tienes por qué empezar contratando a un empleado, sino que puedes comenzar externalizando algunas tareas a colaboradores freelance y, poco a poco, ir creciendo.

3. Elige bien el momento

No es lo mismo irse de vacaciones en marzo, que en agosto. Aprovecha los períodos de menor actividad comercial para tomarte un descanso. Estarás más relajado y recargarás baterías para cuando llegue el aluvión de tareas.

4. Informa a tus clientes

Si vas a estar desaparecido un tiempo, cuéntaselo a tus clientes. Puedes publicar un post en tu blog o enviar una campaña de emailing avisando que te vas de vacaciones y en qué fecha regresas.

Son personas que, como tú, también necesitan vacaciones de vez en cuando, así que lo entenderán perfectamente.

Si tienes la suerte de contar con un equipo, explícales quiénes siguen en marcha y cómo contactar con ellos si lo necesitan.

5. Desconecta (de verdad)

Y, el último consejo para que de verdad disfrutes de las vacaciones, es que descanses de verdad.

Esto puede parecer lo más sencillo, pero te aseguro que cuesta más de lo que crees. Si estás de vacaciones, no deberías consultar el correo cada día, ni hacer pequeñas tareas.

Tu única obligación es desconectar.

Así volverás a la rutina con más ganas que nunca y esa claridad mental se reflejará en tu trabajo.

Cómo disfrutar de las vacaciones y desconectar del trabajo

Otra cuestión importante: las vacaciones son para desconectar y descansar.

Flaco favor te hará plantearte librar unos días pero mantener a tu cerebro todavía conectado al trabajo, preocupado por los asuntos que hayas dejado, contestando llamadas, etc.

Eso no es coger vacaciones. Eso es como si no te hubieras ido de vacaciones.

Entonces, ¿cómo conseguirlo? Veamos una serie de consejos que te pueden ayudar.

Planifica las tareas para poder liberarte unos días

Planifica tus vacaciones, en qué fechas dejarás de estar operativo y qué tareas deberían quedar hechas para que te puedas ir tranquilamente unos días y desconectar de verdad.

Aborda las que sean de verdad importantes y que no pueden esperar a tu vuelta y resuélvelas.

Esto te evitará preocupaciones en tus días libres y sustos de última hora. La planificación es la clave.

Tómate un tiempo para ti

Si te vas de vacaciones vete de verdad. Eso de estar a medio gas o dejar ciertas tareas para esos días no vale. Necesitas desconectar y desligarte de verdad de toda actividad profesional.

Así que si necesitas dejar el ordenador y el teléfono en casa, hazlo.

Realiza actividades que te gusten y satisfagan

Además de descansar y de permitirte no hacer nada que no te apetezca, puedes aprovechar para recuperar hobbies que tenías aparcados y actividades que te gustan y te satisfacen.

Para unas personas esas actividades están relacionadas con la práctica de deporte, a veces incluso extremo. Para otras son más bien actividades intelectuales o sociales.

Sea cual sea lo que a ti te gusta, aprovecha esos días para desarrollarlas y divertirte, alimentar tu cuerpo y tu intelecto, saciar tu curiosidad sobre temas que te interesan y a los que el resto del año no le puedes dedicar tiempo, etc.

Haz una desconexión digital

¿Qué te parece hacer un cambio de hábitos en el consumo digital?

Evita el uso de aquellas herramientas que emplees durante tu trabajo para no tener la necesidad constante de revisar tareas. Puedes modificar la configuración de las apps de tu móvil para que no te entre ningún mensaje indeseable.

Y también olvidar las redes sociales por unos días.

Cambia por completo tus rutinas

Cambiar tus hábitos y rutinas por unos días te ayudará a tener esa sensación de cambio de aires que necesitas. Oxigena tu mente.

Cuida la alimentación

Las vacaciones son un buen momento para recuperar buenos hábitos alimenticios y también para darte caprichos y placeres gastronómicos, sobre todo si eres de los que disfrutan del buen comer y del placer de las sobremesas con amigos y largas conversaciones.

Duerme más horas de lo habitual

Olvídate del despertador y de los horarios, aprovecha para dormir al menos ocho horas diarias y disfruta de las siestas.

Evita conversaciones del trabajo

Recuerda que estás de vacaciones y aprovecha para disfrutar de otro tipo de conversaciones que no te hagan pensar en el trabajo. No caigas en la tentación de quedar atrapado en temas que se relacionen con tu actividad laboral.

Como ves, las vacaciones son algo necesario. Es como el agua, no es bueno esperar a tener sed para tomártela.

Si quieres crear un negocio automatizado que te traiga clientes mientras descansas, apúntate a esta masterclass.

Acerca del autor de esta entrada,

Franck Scipion

Acerca del autor de esta entrada,

Franck Scipion

Haz mucho más
con menos

Descubre cómo automatizar tu negocio para vender más mientras trabajas menos, reduciendo tu estrés a un nivel homeopático. Usa el poder del 1…

Haz mucho más
con menos

Descubre cómo automatizar tu negocio para vender más mientras trabajas menos, reduciendo tu estrés a un nivel homeopático. Usa el poder del 1…

¿ERES COACH O CONSULTOR Y TIENES PROBLEMAS PARA CAPTAR CLIENTES?

Descubre el sistema premium de Clientes Bajo Demanda:

Convierte tus conocimientos en un negocio de 6 cifras

Genera un flujo de clientes previsible mes a mes

Empieza a elegir a tus clientes

Deja de vendes horas y haz escalar tu negocio