¿Me estoy convirtiendo en un ermitaño?

consejos para trabajar desde casa

Trabajar en remoto es un arma de doble filo. Puedes llevarte el ordenador bajo del brazo a donde quieras y trabajar al aire libre con unas vistas de ensueño; o puedes acabar transformándote en un ermitaño triste y solitario con problemas de sobrepeso, que ha convertido el pijama en su uniforme de trabajo.

La segunda es una realidad menos romántica, pero lamentablemente más frecuente.

Si no te mentalizas y apuestas por unos hábitos de vida saludables desde el primer momento, trabajar desde casa se puede volver contra ti.

Además, en el caso de que tengas contratado a un equipo en remoto, el reto es doble. No solo deberías velar por tu salud y estado de ánimo, sino también por el de tus colaboradores. Para aprovechar al máximo las ventajas del teletrabajo, necesitas que tu equipo sea feliz.

Algunos consejos para trabajar desde casa…

#1 El secreto está en las rutinas

Los seres humanos somos animales de costumbres.

Uno de los problemas más frecuentes del trabajo en remoto es que pasamos de la vida encorsetada en la oficina y los horarios rígidos a un panorama radicalmente distinto, en el que no existen las rutinas… salvo que las fijes tú mismo.

Y precisamente eso es lo que deberías hacer.

Aprovecha la flexibilidad del teletrabajo para ir a comprar cuando no hay nadie el supermercado o para poder recoger a tus hijos del colegio, pero trata de marcarte horarios y hábitos.

De lo contrario, es fácil que acabes trabajando más horas de la cuenta, tengas problemas para desconectar y sufras el temido ‘burnout’.

#2 Necesitas una “oficina”

Si trabajas desde casa, acota un lugar como “oficina” y acondiciónalo para que estés cómodo.

Una buena silla, la luz que necesitas, conexión potente a internet, espacio para dejar tus cosas… Esto te evitará problemas de salud, como los relacionados con la espalda o la vista, pero también te ayudará a concentrarte y evitar distracciones. Además, te servirá para desconectar. Fuera de ese entorno no trabajas.

Otra opción es alquilar un coworking cerca, ir a alguna biblioteca o cafetería. Trabajar en remoto no significa necesariamente hacerlo desde casa. De vez en cuando, te puede venir bien cambiar de entorno.

#3 Salir de la cueva es una obligación

Empiezas por no quitarte el pijama; luego optas por trabajar desde el sofá y, al final, acabas pasándote las 24 horas encerrado en un hogar que se ha convertido en tu cueva.

Necesitas salir TODOS LOS DÍAS.

Sin excepción.

Vístete para trabajar, aunque estés en casa. Queda con amigos. Establece franjas de tiempo libre cada día y aprovéchalas para ver la luz sol.

Es obligatorio conectar con otras personas.

Participa en eventos de networking y, si tienes un equipo, trata de organizar quedadas para disfrutar juntos cara a cara.

#4 Come y duerme bien, por favor

Si no te alimentas bien, tu energía para trabajar caerá por los suelos y tu peso se descontrolará. Hay 3 reglas básicas para comer bien cuando trabajas en remoto:

  • Haz 5 comidas al día y trata de que siempre sean aproximadamente a las mismas horas.
  • Jamás hagas viajes a la nevera para picar a deshoras. Esto está terminantemente prohibido.
  • Come comida real: frutas, verduras, carne, pescado… Descarta los productos refinados y exceso de azúcar.

Además, es fundamental que intentes dormir todos los días al menos 7 horas. Tu cerebro necesita descansar para rendir bien. 😉

#5 ¡Muévete!

Pasamos demasiadas horas al día sentados con el ordenador delante. Y esto tiene consecuencias para nuestro cuerpo (el riego sanguíneo empeora, tendemos a engordar, etc.) y nuestra mente (estrés, insomnio…).

¿Cómo solucionarlo? Haciendo ejercicio cada día.

“Pero es que no tengo tiempo…”

“No se me da bien ningún deporte…”

“No me gusta el gimnasio…”

¡Déjate de excusas!

No tienes que prepararte para hacer una maratón. Basta con que elijas alguna actividad que te resulte agradable, como correr, hacer pilates, bicicleta, natación o, simplemente, salir a caminar.

Y, en esto, hay dos recomendaciones básicas:

  • Haz ejercicio por la mañana antes que ninguna otra cosa en tu día, así te asegurarás de tener tiempo siempre.
  • Muévete cada cierto tiempo. Levántate de la silla, descansa un poco y estira los músculos. ¡Tu salud te lo agradecerá!

#6 Trabaja… y nada más

Mientras estás en tu jornada laboral no puedes dedicarte a poner lavadoras, hacer recados o atender visitas en casa. Explícalo a tu familia para que no te molesten.

Si pierdes tiempo en estas tareas, cada jornada se te alargará hasta el infinito y tu productividad decaerá.

#7 Los buenos hábitos son para todo el equipo

Preocúpate por tus colaboradores y ayúdales a que implementen estos buenos hábitos en su día a día para mantener la motivación por las nubes.

Plantéate invertir parte del dinero que te ahorras en oficina y costes funcionales en un bono para el gimnasio u otras actividades de ocio para tu equipo. ¡Les encantará!

¿Cómo organizar tu día a día si trabajas en remoto?

Hemos preparado un horario que incluye todos estos consejos para trabajar desde casa sin convertirte en un ermitaño.

¡Puedes descargártelo en la edición nº4 de Objetivo Knowmanda, nuestra revista para emprendedores digitales!

 

Fotografía de portada: Caribbean Land Hermit Crab (Coenobita clypeatus) – Bonaire, Netherlands Antilles (Shutterstock).

Acerca del autor de esta entrada,

Franck Scipion

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